miércoles, 24 de diciembre de 2008

Sueño....

...sólo un sueño de esos que te dejan pensando
de esos que no querés despertar
una pesadilla al revés
sueño como flor madrugada
flor de sueño trasnochado
horas como las olas de insomnio
sólo un sueño
un puerto donde rompen las olas
un reloj increíble y el sol a punto
un sueño nada más (nada más!!)
un río, una flor, un arbusto fresco
un sueño nada más
fresco y suave como su cuna de alba
de dorado esplendor adormecido
y finalmente la carroza resuelta en zapallo
desmorona la risa
pero un sueño nada más puede mucho
puede devolver la carroza, la princesa
y devolver las ganas de volver sonriendo al bulevar.

jueves, 20 de noviembre de 2008

No has visto....?

No sabés hijo, dónde dejé mis tizas?

... aquellas que un día, hace tantos días

usé para pintar un camino hacia el cielo,

dónde, en cuál de tantas veredas caminadas

quedó aquel dibujo que me hacía pájaro...

ando caminando y ya no encuentro nada

no subo a ningún lado,

pateo piedritas pero ninguna me marca una casilla

con la palabra cielo...

si no lo sabés, tratá de no olvidarte el lugar

donde vos subías al cielo,

guardate las tizas en el bolsillo donde ponés otros sueños

porque cuando se hace tarde para todo,

a veces te gustaría al menos quedarte con un pequeño

rincón de aquel cielo perdido.

Lágrima mágica y mística (no creerías)

La lágrima que no se explica

como el volar subterrráneo del río

la arena que canta oculta bajo la sangre

quién pudiera silenciarte dolor

como quien calla a los grillos...


pero hasta los grillos regresan

como sin querer

y vuelven a rasgar la sombra

como este surco de lágrima

que no se explica hoy

ayer,mañana, nunca.


La lágrima inexplicada

empujada desde vertientes imposibles

mojando inmensidades de tiempo

y distancias eternas de corazón

en un milímetro-segundo

¡tánto tiempo, tánto fuego

tánto humo, tánta espera inconfesada

tánto tánto, concentrado

en esta punta de agua

espina que sube y se hace espada

filo del agua que hiere

tajo imperceptible

donde se descuelga

el invertido volcán de la memoria.


Nunca creerías, Principita,

ni yo mismo a veces lo creo.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Te vi los ojos de farol...

Te vi los ojos en la ruta a la noche,
eran dos faros de camión con una luz negra en el costado
y mi corazón también era luz negra,
sonreías quizá, te vi de cerca...
no me asustas, te comprendo,
no te miro con desprecio, me preocupas
no me quitas el sueño,
no te odio ni me quiero vengar.
Te vi los ojos de cerca,
¿tuviste ganas de besarme?
o quizás de asestarme un golpe como aquellos
esos que te he visto dar,
no te había visto la cara aún
pero te vi las manos y lo que hacen
te vi golpear terrible, empezar por los pies
y un mes fue suficiente pero eterno.
Vi también tus ardides para enamorar
y un par de almas cercanas te besaron al final
El beso que condena, el beso final...

Te vi brillar la mirada,
te ví reir en los ojos del miedo
del que tenía el volante,
te oí en el chiste para pasar los nervios
advierto tu olor a noche, te conozco
¿querés hacerte ver? ¿que te sepa cercana?
¿por eso abrazás un par de viejos vecinos?,
¿por eso rondaste la madre alguna vez?
...estoy aquí, ni temo ni espero, sólo te miro
pasando cerca con curiosidad
desde la profunda oscuridad del campo
desde la serpiente vulgar y luminosa de la ruta

sólo espero, la cercanía del extaño 46
y su obstinada presencia en cada rincón inesperado
la cifra que me circunda ¿es tu señal? ¿es la mía?

te vi los ojos en la ruta enceguecida
como ninguna de tantas rutas
de tantos años
ahí estás siempre esperando
con tus ojos de faro de camión adormecido
y la negra luz del corazón
en un costado.

"no perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desantenta...." Miguel Hernández
yo sí Miguel, yo sí.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Aniversario


Aniversario de salir al mar
de nuevo no hay orillas a la vista
final de un final de otro final
no hay nada alrededor igual que entonces
océano de madrugadas inciertas
olas de luces que se han puesto amarillentas
como viejos papeles de viejos versos de viejos amores.

Salir al mar por propia cuenta
sabiendo de la sal, de lo que arde y quema
de que uno es uno y con suerte
la sombra edificada por la luna te acompaña...
pero sólo corre el viento y los golpes del agua
que pareciera burlarse, tan blanda ella, tan suave...

Aniversario de salir y cerrar la puerta
y quedarse de repente del otro lado
donde hay olas, naufragio y nada más,
donde hay manos que parecen tendidas pero no,
sólo saludan...
Aniversario de emprender la salida
porque sí, porque no sé
el quizá estará en la sangre
de aquel viejo marinero que me puso su nombre
... una foto y un barco...
un barco y un corazón que no descansa,
porque cuando descansa se adormece,
con las maderas sedientas de salir al mar,
sed de sal, hambre de inmensidad (aunque arde y duele)
búsqueda de la sombra, alma de ola
esperanza de luz repartida en espuma.

Aniversario y ¿lágrimas?
vaya a saber
río de sal en el mar
es casi nada.

Un rectángulo de bulevares y una serpiente de agua
en uno de los ángulos....
por allí deambulan sueños... dormidos, rotos y nacientes.
Mis pasos de a millones han hecho remolinos, han subido mucho más arriba que este satélite... (y sí Fito, ya no alcanzan...).
Limitado campo de amores y catástrofe, de esperanza y milagro, difícil de dejar... de olvidar....
imposible andar por allí sin cantar nada.

jueves, 30 de octubre de 2008

video
Allí donde los pasos se embarran de sombra
hay un remolino de antes y de ahoras
y esa rojiza luz que duele
golpeando la blanca luz de la infancia
Allí estoy quieto aunque camino,
allí me sobra hoy el corazón
allí me aturdo entre máquinas extrañas
y el cruel perfil de monumentos a la nada
y los vientos extraviados entre alturas impuestas.

Allí me pierdo en la soledad de mis pasos
que no han vuelto
sólo siguen garabateando
entre absurdas vidrieras
preñadas de luz que no es luz.

Allí siento que sobro
que me ganan motores insolentes
y me escupen con su luz que no es luz
y me gritan con su voz que no es voz
allí siento que ya no estoy
allí siento que me voy
porque el barro hiere
y me pesan los pies.

Allí en algún ángulo
de bulevar con bulevar
construiré una elipse
un remolino...
allí ya no estoy,
allí ya no camino
allí,
insultando al ruido con silencio,
me iré.

sábado, 25 de octubre de 2008

Te dicen...

"te dicen lo que es bueno y lo que es malo, pero ni los vientos son cuatro, ni siete los colores, y los sarzales crecen junto con las flores..." Joan Manuel Serrat

... y todos dicen algo, y todo es un mar confuso donde la realidad se disuelve y entremezcla con las infinitas miradas de la cámara. Y las cámaras abundan, los ojos se multiplican... recuerdo un laberinto de espejos en Bs.As. en la lejana niñez... cómo salir si ya no sé quien es el real y quien el reflejo?. Las palabras se aglutinan transformadas en unos y ceros por un aire poblado de microondas, ¿cuándo estarán a punto los cerebros?, ¿qué harán los vampiros respecto de la alcoholemia?.
Me miro en la calle que la lluvia ha vuelto espejo, la lluvia sigue siendo real, te moja, no pregunta ni dice nada, te moja porque sí, se organiza sobre el pavimento para construirte un reflejo precario pero cierto, sin brillos ni velocidades, sin ofertas ni vidrieras impactantes... una vez, hace milenios, dije en un poema adolescente que cuando mi pueblo se hiciera demasiado grande como para ocultar la luna, y el cielo fuera olvidado por los escaparates me iría a otro lugar..... y aquí estoy: fotografiando bulevares!..... sí marce, te estás poniendo viejo y pelotudo.... o tal vez siempre fuiste viejo..... o tal vez siempre fuiste pelotudo, o mejor aún: siempre fuiste ambas cosas. Debe ser por eso que siempre me gustó mirar el río, porque no te dice nada, e incluso se resiste a reflejarte, te quiebra la vanidad entre imprevisibles remolinos, y corre y no se queda, se va calladamente sin siquiera saludar. Corre sin repetirse, no regresa, no es el mismo (Heráclito y esas cosas), y ni le duelen esos carteles de luz obscena que le rompen la penumbra y que a mí si me duelen por él. Y desoye la cháchara mundana de risas alcohólicas y motores que se deslizan metódicamente hacia la nada.
Camino y nado, nado y camino.... y me sumerjo en mi memoria-verdugo, esa que me deja solo siempre....
"-¿te acordás cuando.....
-no."....
vuelvo entonces a andar y a desdecirme la cabeza y a lavarme los oídos de los dichos del mundo, que ya son demasiados, casi diría que más "demasiados" que los carteles, que las cámaras, que los riesgo-país, y que los malos actores que se la pasan haciendo de sí mismos. Camino entre el fastidio del mundo (cara ojerosa de Mafalda, lengua al costado) y lo que dicen las lenguas, no malas sino estúpidas, movidas por la inmediatez que les confieren sus anteojeras de educación-pacata-pseudorrevolucionaria-arrepentida, de algún que otro representante del pueblo venido a más, o de algún anarquista zurdo devenido en productor sojero-social-solidario, que derrama leches de todo tipo (sí, esa también) y derrama animales para los pobres de espíritu y estómago, ¡no vaya a ser que el precio baje!... "aquí me pongo a cantar...." dijo Fierro.... y sí, Martín, que otra cosa!, salvo irnos por el bulevar hasta sentarnos a mirar el río, que no dice nada.

sábado, 11 de octubre de 2008

Una canción

(que La Tusca canta inocente)

Un día esta voz será sólo una flor hecha trizas por el viento
un día estas manos ya no sabrán más nada
una lluvia de olvido caerá sin tregua
y lavará el diapasón y las veredas
y las notas serán todas la misma
y las letras serán una sola, un solo paso hacia la nada.
Cada canción será
un gorrión que se escapa
y el dolor...
un panadero cruzando una calle de chicos desertores de la siesta.

La puerta que golpeó mi corazón
hoy es sólo una puerta...
allí está deshabitada como una cáscara de nuez,
sin embargo ahí a la vuelta de mi sombra
una canción te resucita entre butacas imparciales
y vuelvo a derramarte el vino
y vuelvo a tocarte el pelo
mientras me quema el beso contenido
y me desgarro en un rasguido
y vuelvo a irme como el viento
sin saber de dónde y hacia dónde...

Un día... derrotaré al verdugo
un ángel de memoria que me azota por dentro
y un día estas manos que tocaron tu pelo
en un arpegio suave
ya no sabrán más nada
y estos pies que aún hoy mismo
como esta noche por ejemplo
confunden diapasón con bulevares
serán sólo
una lluvia de olvido que caerá sin tregua
y lavará el diapasón y las veredas
y las notas serán todas la misma
y las letras serán una sola, un solo paso hacia la nada.
Cada canción será
un gorrión que se escapa
y el dolor...
un panadero cruzando una calle de chicos desertores de la siesta.


La Tusca es inocente, un día derrotaré al verdugo.



domingo, 5 de octubre de 2008

Posibles caminos al cielo

... a veces he llegado al cielo por ahí... a veces me he caído.
Vocación de tropezar en cantos de palabras rodadas para buscar lo que no se explica, vocación de cantar porque sí, de dar porque sí rodajas del alma, girones de todos mis sueños.
Aprendí de los perros errantes del bulevar, de la madrugada
a caminar a ningún lado, a no cambiar nada por nada (eso es humano).
Subo al cielo cuando puedo,
caigo de él cuando debo.
No me siento a la derecha de nadie, ni allá arriba ni aquí abajo y no quiero que nadie se siente a mi derecha, sencillamente porque no existen ni izquierda ni derecha, ni arriba ni abajo.... así es el cielo, sin direcciones, sólo aire que te sostiene... caer o subir son sólo sueños, no mucho más asibles que lo que dicen esos caminos de nylon, no mucho más concretos que aquellos resbalones de mi voz por esas paralelas cantarinas... gauchos de innumerables latitudes saben esto y lo han sabido, y han estado en el cielo de su canto sin subir, sólo cantando... y creo que ya somos legión, y los pájaros perdonan la barbarie de las jaulas y el insulto-munición sólo por ese canto derramado porque sí, sin trueques, sin retribuciones, sin esperas; como el camino incierto de millones de perros del bulevar que no van, ni fueron, ni irán a ningún lado, por el cielo sin arribas ni abajos, sin derechas ni izquierdas......... el cielo porque sí, ese al que llego y desde el que a veces caigo.

viernes, 3 de octubre de 2008

Cartel sobre cartel

Cartel sobre cartel
la vida pasa sobre una pared
sueños que se atropellan, se entremezclan
peces presos de un mar de ladrillos viejos
piel que castiga la intemperie
con su sol, su viento sur, su indiferencia
sonrisa que una vez te chamuscó, se descascara
Cartel sobre cartel
los nombres se confunden
pátina reseca del olvido
prisión de pegamento repetida
callo (no de callarme) en los ojos y en el alma de tanto verte,
que al final ya ni te miro
Cartel sobre cartel
hoy duele un poco la vejez de tu mirada
calendarios confusos como un sueño mediocre y olvidable
se aglutina la sombra de bocas
que rieron o cantaron o besaron
o no
manos que se estiran
buscando atrapar algún peatón disperso
como yo....
voces y manos (un rumor y un millón dijo Charly)
buscando regresar pero es inútil,
siempre viene algún afiche sepulturero
otro cartel...
y tus ojos de repente sólo son ojos
la mirada quedó atrás...
bajo un cartel sobre cartel sobre cartelsobrecaartlesocabretelcrtelsoltebrartsolsocablet
.... a veces... sólo a veces se despega uno de los nuevos
y te entreveo, y parecés mirarme
y los rostros olvidados aparecen y parecen renacidos
y renacen y parecen aparecidos
y me quema algo amarillo que no es sol
quizá una hoja de calendario
un papel que se hizo canto
un pedazo de tu nombre
una braza maldita pintora de cenizas
pero ya viene otra vez
algún afiche sepulturero
otro cartel...
y tus ojos de repente sólo son ojos
la mirada quedó atrás...
bajo un cartel sobre cartel sobre
lsocablet..
cartels
obrecaartlesocabretelcrt
elsoltebrartso
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domingo, 21 de septiembre de 2008

Solos con guitarra

Anoche el trovador cantaba solo, en un mar alimeticio y etílico.... aplausos mecánicos cuando terminaba, ¿silencio?, no existe, el tipo ese que canta es un mueble más, alguien que nadie sabe de dònde salió.
Un tipo sólo con una guitarra, y esas canciones de allá, ah tiempos!. Un amigo virtual ahora transformado en real; un hermano, en guitarra, madrugadas, andanzas...
y el tren de la existencia sigue su extraño viaje, por vías de seis cuerdas y durmientes insistiendo en enjaular el infinito en casilleros.... do, re, mi.... y nosotros liberando esos pájaros imposibles en cada canción.
Esto de agarrar la guitarra que ya va pareciéndose más a un vicio, es como un papel en blanco lleno de signos de pregunta.
Mi guitarra vieja rejuvenecida por arreglo y cuerdas nuevas, el negro que la agarra como aquella vez hace mil años.... se pone a tocar.... y se enamora, la hace sonar como sólo el, qué maravilla!, hablábamos del trovador, en realidad, hablábamos de nosotros, hablábamos de yo.... "ser uno con el universo", la frase oriental, parece que de algún extraño modo, nosotros andando entre seis cuerdas, le estamos encontrando la vuelta. Ese tipo ahí cantando solo, cada uno de nosotros cantando solos, somos yo, vos y todos a la vez, por cada cuerda pasa el mundo, ese que no ven los que se ahogan en comida y alcohol. Nosotros también nos ahogamos cada tanto, pero con el salvavidas-fundamento del amor inexplicable de ponerse a tocar, de intentar apresar lo inasible, de escucharnos y escuchar...
Gracias trovador. Cuando vuelvas a la villa, habrá otro vino diferente.

jueves, 18 de septiembre de 2008

A pedido de un amigo, ex bulevarnauta

)))escuchar(((



Cuatro bulevares rodeándome este corazón
y me lo aprietan si me voy, y me lo quiebran si no estoy.
Cuatro bulevares y en una punta
la estación
¡cuánta ilusión en Chevalier!
y en la otra punta ¡todo iba mejor!

Cuatro bulevares que caminar
para correr, para callar, para olvidar
el centro y tanta luz
o el barrio y tanta oscuridad.

Cuatro bulevares como las bandas del billar
cuál de los duendes jugará cuando dejemos de rodar.
Cuatro bulevares, murallas de luz a motor
un foso de honda soledad
hay quien lo cruza para ser feliz.

Cuatro bulevares que caminar
para correr, para callar, para olvidar
el centro y tanta luz
o el barrio y tanta oscuridad.

Cuatro bulevares, los que atravieza mi canción
como una sombra sin edad
que busca el cuerpo en el cordón.
Cuatro bulevares, un calendario del amor
en cada beso una estación
y en cada esquina, un olvido más.

Cuatro bulevares que caminar
para correr, para callar, para olvidar
el centro y tanta luz
o el barrio y tanta oscuridad.
video

lunes, 15 de septiembre de 2008

¿Que se ve de aquel lado?


¿Qué se ve de aquel lado, compañero?...

pregunto desde esta orilla, te acordás?
el calor temprano de setiembre
nos empapaba la sombra,
y el barro era un arma blanda
y una isla de héroes asadores escondidos
y el vino adolescente inaugurando sinrazones...

y ahora.... allí mismo una astilla de mi sangre
se moja los diminutos pies, y el sol por un instante
tiene algo de aquel sol
¿cómo pasó todo? ¡Cuánta corriente!

Cómo se ve desde tu orilla compañero?
esa orilla a la que no me llevan
ni un millón de brazos cansados,
ni siquiera esta lágrima que me empuja

Qué pasó? qué hubo en lo profundo
de ese día de naufragio....
¿ves esos peces tímidos que imitan la luz?
¿te da el sol (algún sol, no sé) en la cara?
¿tenés los brazos cansados todavía?

¿qué hay de toda el agua que navegó en la piel?
¿en cuál humo de tantos se te entremezcla la risa?
¿qué amores de viento golpean tu puerta con la luna?

Acá, viste cómo es, todo duele y golpea.
A veces alguien te sonríe entrelíneas
y es un golpe en el agua.
A veces todo está seco, como ahora
y me voy a esta orilla en la que sangro...

pero seguimos... aunque el agua se escapa siempre,

¿qué se ve compañero de aquel lado?
quizás un día también te lo pregunten
esas dos gotas de río que dejaste.

viernes, 12 de septiembre de 2008

ENTRE LA NIEBLA

El río entre la niebla.... el corazón que nada ve
dos ángeles de agua turbia muriéndose acostados.
El frío de los peces que me llueve por dentro,
y el verde que parece sólo una ilusión de esperanza,
el verde pareciera una mentira más de tantas.

Años, que se sientan en la orilla
años que se han puesto una voz joven
y un canto que fue dolor una vez vuelve a sonar,
risas me duelen el dolor, dolor que ríe,
al final todo sonríe con dientes de penas entibiadas,
una ribera con v corta y una zamba que suena
a los dos lados del teléfono
permiso para cantar dolor antiguo
sí, dale nomás que ya no duele... es más: me río.

Canción-cáscara, esqueleto amarillo
pañuelo seco, ojos que por la correntada
ya habrán llegado al mar
peces longevos que tiritan
y a veces su frío me llueve adentro...
una vez que fui al mar le pregunté a otros peces...
¿cuántos otoños compañeros?
y una mentira más de tantas
una esperanza de ilusión aletargada...

.... y el ángel del río entre la niebla
pide nieve otra vez
para morirse de frío
corazón
ciego y acostado.

sábado, 6 de septiembre de 2008

El estilóbato

.....¿qué será ese lugar con nombre de parte de templo griego?....
bueno, una noche de otoño lo conocí, me invitaron a cantar...creo que era (es, está dormido), una nave, sí, una nave que abordé al final de un día.... esos días, viste "a hard day´s night", luego de kilómetros de rutas y varias horas de clase, y encima de eso o por detrás, la mochila de uno: estaba enamorado, me sentía traidor, mala persona, incongruente, indeciso y todos los "in" negativos que haya por ahí. Había sombras por todos los rincones de mi adentro... ¿será por eso que esa media luz del lugar me hizo sentir como en mi casa?...
me pareció que en esa nave había nacido, o por lo menos la conocía desde tanto tiempo atrás que ni tenía conciencia, me sentí de repente, apenas ingresé, como más liviano...¿ingravidez del espacio o del alma?...andá a saber. El caso es que la nave en cuestión, no parecía ser una nave, se asemejaba más bien a un bar de trampas, con algunas mesitas con velas, donde lo más tecnológico era una consola de sonido prácticamente casera.
Y los tripulantes?, me preguntarán algunos curiosos (ya quedan pocos pero hay),bien, los tripulantes no son de este planeta... o en todo caso vienen del futuro, un futuro en el que se haya erradicado la estupidez, como se hizo con la viruela,¿te acordás?, ojalá pase. Esta gente, como dije, no son de por aquí o de por ahora, no. Pero lo disimulan muy bien. Tocan la guitarra, cantan, bailan, te sirven algo para humedecer la garganta... te lo venden, como para confundirte más: ¡a quién se le va a ocurrir que representantes de civilizaciones avanzadas recurran al vil metal, como cualquier hijo de vecino!, pero bueno, lo hacen. A mi no me cierra que sean sólo unos pibes comunes y corrientes... yo que tengo casi diez años seguidos de Uritorco, Huertas Malas, Terrones y Quebrada de la Luna, sé de qué hablo. Y eso sin contar toda la literatura afín con la que hasta llegué a indigestarme.
De todos modos el lugar era/es/será bueno, un lugar donde tu hijo se duerma, y después quiera volver, no ha de ser malo ¿no?. Una casa con el interior pintado de rojo, donde algo hacía/hace/hará, que te sientas bien sin saber muy bien porqué, quizá porque con ese color de corazón (el que se ve en la foto)el corazón de cada uno puede ver mejor, como decía El Principito.
Y también estaba/está/estará la extraña mixtura de aromas de ¡sahumerio y empanadas!,
esa mezcla que nos refleja a mi y a otros especímenes parecidos que merodeábamos las madrugadas de la nave, esa irreverente yuxtaposición de intelectual y atorrante suburbano. Licenciados en callejear hasta que salga el sol, expertos en deportes y metafísica, en fin, "peritos en lunas" como decía Miguel (Hernández).
Y no hace mucho, la nave cerró las puertas, y a mi, que querés que te diga... me puse mal, aunque en el fondo sabés, que no murió, sólo que está dormida, pero igual... estaba esa sensación... viste cuando sos chiquito y tu mamá se va a dormir, viste la angustia, sabés que no se ha muerto, pero te deja por un rato.... bueno, así....
También se me ocurre que en realidad no se durmió, o que, igual que El Principito, aprovechó una migración de pájaros para irse a otro lugar.
Sea lo que sea, una nave, una ventana, un puente hacia mundos mejores, invito a aquellos curiosos que todavía quedan, a estar atentos y a salir a caminar porque sí, sin rumbo definido, en cualquier día de la semana, a cualquier hora de la madrugada.... por ahí, sin siquiera pensarlo encuentran una puerta entreabierta y una luz suave adentro que los absorbe,y una música como lejana... pasen con confianza, se sentirán más livianos, como si dejaran por un rato la mochila.
Ese lugar, si huele a sahumerio y empanadas, e intenta parecer sólo una casa vieja donde se canta, se baila, se actúa... pero podés reirte y llorar en el lapso de minutos,y podés desenamorarte y enamorarte la misma noche, y querés seguir volviendo cada noche sin entender qué te arrastra.... ese lugar fue/es/será el espacio que tiene el nombre de una parte de un templo griego: El Estilóbato.