sábado, 11 de octubre de 2008

Una canción

(que La Tusca canta inocente)

Un día esta voz será sólo una flor hecha trizas por el viento
un día estas manos ya no sabrán más nada
una lluvia de olvido caerá sin tregua
y lavará el diapasón y las veredas
y las notas serán todas la misma
y las letras serán una sola, un solo paso hacia la nada.
Cada canción será
un gorrión que se escapa
y el dolor...
un panadero cruzando una calle de chicos desertores de la siesta.

La puerta que golpeó mi corazón
hoy es sólo una puerta...
allí está deshabitada como una cáscara de nuez,
sin embargo ahí a la vuelta de mi sombra
una canción te resucita entre butacas imparciales
y vuelvo a derramarte el vino
y vuelvo a tocarte el pelo
mientras me quema el beso contenido
y me desgarro en un rasguido
y vuelvo a irme como el viento
sin saber de dónde y hacia dónde...

Un día... derrotaré al verdugo
un ángel de memoria que me azota por dentro
y un día estas manos que tocaron tu pelo
en un arpegio suave
ya no sabrán más nada
y estos pies que aún hoy mismo
como esta noche por ejemplo
confunden diapasón con bulevares
serán sólo
una lluvia de olvido que caerá sin tregua
y lavará el diapasón y las veredas
y las notas serán todas la misma
y las letras serán una sola, un solo paso hacia la nada.
Cada canción será
un gorrión que se escapa
y el dolor...
un panadero cruzando una calle de chicos desertores de la siesta.


La Tusca es inocente, un día derrotaré al verdugo.



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