viernes, 30 de enero de 2009

Entendiste...


Entendiste sin explicaciones, que es la mejor forma de entender

entendiste la corriente y fuiste uno con ella
las arrugas de tus manos cuentan las horas
el misterio de los peces y de la mano del agua en el cuello
los tesoros de la arena, sus relámpagos de mica
las redondas gotas que intentan ir al cielo
las cascadas que inauguran los brazos
los brazos del abuelo imposible
de algún modo te rodearon
te envolvieron en antiguos sedales
y sus boyas (de Alumni, no de Ríver)
indicadoras de picardías y edades de mojarras
te hicieron guiños desde épocas más dulces...
el celeste aún puro del cielo me hizo un guiño también
diciendo presente por sus ojos marinos...
"pude abrazarlo, gracias"

Entendiste...
y mis ojos, son el río de siempre.