jueves, 19 de marzo de 2009

¿Qué alero...qué paraguas?

¿Qué alero, qué paraguas
me guardarán de tu risa
cuando lluevas en directo?

¿cerraré los ojos
y encogiendo los hombros
aguant
aré la respiración?

¿seré un niño que recién descubre el agua,
el dolor de las gotas, el frío repentino,
la piel de gallina?


¿o un gorrión insomne
que acecha al horizonte
esperando que el alba
le quite el tiritar?

¿me quedaré empapado
esperando
que la gripe
abofetee con sus dedos de fiebre?

¿me empaparé de alcohol
para olvidar que olvido,
y soñar que no fue cierto
el sueño de la lluvia
que no puedo olvidar?

¿me secaré la frente con la mano

para volver a mirarte
y acostumbrarme al diluvio
que me alivia y me calla?

... nada de esto sé.

Nada sabe el desierto del aguacer
o
que lo transforma en laguna,
sólo sabe que lo espera

cuando duelen las grietas
y los zurcos de lejanas tormentas
le cincelan la piel.
Nada sabe el desierto del aguacero,
sólo sabe que lo espera.

Sólo sé que te espero.


2 comentarios:

Desdémona dijo...

Hermoso poema me recuerda a estos versos de un poema de Borges: ...tu ausencia me rodea como la cuerda a la garganta, al mar en que se hunde."

dorada dijo...

Marcelino:

Me encanta este poema. Es tan fresco como el agua de lluvia.
Muy lindo tu blog. Te felicito.

dorada