domingo, 27 de septiembre de 2009

Un soneto de rima escondida



Lloraba, la gota de lluvia sobre el cristal
borroso de un sueño que no fue
lloroso el caminar del agua en la mejilla del vidrio
curaba las mismas heridas que me abría en la piel.


miraba, la luna que no deja ver el llanto
poderoso del recuerdo de un sol que fuiste
oloroso jazmín que casi no existe
perduraba el aroma de ayer, aquí en mi.


Llover, verbo que se escucha afuera
salpicando de flores que no se abren
despierto el silencio otra vez


volver a callarse en solitario dolor
recitando el cantar para adentro
desierto ya de gotas que lloraban el cristal.




(la rima escondida como vos, mostrándose
sin querer, como esta lluvia que descubre
 el escondrijo de mi corazón.)




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