domingo, 25 de octubre de 2009

¡Ay!


¡Ay!
lunita tucumana
¡qué sola quedó tu voz!
sobre el azahar del naranjo.
¡Ay!, ¡qué quieto se quedó el canto,!
¡qué sola quedó mi voz!
entre pájaros callados…

¡Ay!
perfume de jardines
¿qué duende andará en tu miel
para cuidarte del frío?
¡Ay!, helada de primavera,
me duele el cañaveral
con azúcares de hielo.

¡Ay!, corazón que se apaga
cuando todo florece
me brota un grito de alcohol
vidaleando mi silencio.

¡Ay!
arena arenosita
¿qué vino me hará reir
cuando suene alguna peña?
¡Ay!, guitarra que hoy dueles tanto
quiero volverte zorzal
y que vueles en el alba.

¡Ay!
rondita de las aguas
¿qué arrullo te cantarán
en la cuna de Alfonsina?
¡Ay!, espuma de tanto sueño
¡qué sola quedó tu sal
sin la madre del almíbar!

...si a este año le faltaba un golpe para quebrarme el alma
fue tu partida Mercedes, Mamá de mi canto.
 Hasta siempre.


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