domingo, 22 de noviembre de 2009

Caminá!

caminá, merodeate, remordete, caminate las ruinas
que ya es tarde
caminá por la vereda de la luz (que no es luz)
no vaya a ser que un capitán te desbarranque
no vaya a ser que un remolino de luz
te destiña la poca sombra que te queda


caminate, no pares, ni te agites
no detengas la mirada, caminá
ya no te quedan luces de verdad
caminate, merodeate, caminate las ruinas
que ya es tarde para todo


caminá por la niebla infinita que heredaste
de andá a saber qué pantano
de qué tugurio del sueño


caminá, circulá, mordete el humo 
de todos tus incendios
no vaya a ser que las flores
de primaveras imposibles se te afixien


caminá, merodeate, andate por dentro
desandate el millón de bulevares
y volvete a ver si encontrás al menos
un fósforo, una astilla diminuta de luz


caminá y deslatite el corazón
desandá las esperas
deslatite y destilate en un canto
caminá la guitarra aunque te duela
caminate la voz exhausta de madrugadas


caminate y entrá en ritmo solitario
que el corazón en un ahogo
te está pidiendo una tregua
caminá, no te detengas, no mires, no busques...
que ya no es tuya la mañana


caminate, merodeate, circundate, 
y elegí en cuál ruina te parás a descansar
y elegí un camino de regreso 
a lo que creas hoy tu casa
... y después de que te hayas
caminado, merodeado, deslatido, destilado
desandado, desbarrancado...
... y despertado...
andate a dormir que te conviene.




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