jueves, 5 de febrero de 2009

Nada, decís


Nada decís, pero la nada
podría ser el viento
con destellos de flor
y recuerdo de pájaros.

Podría ser el cielo,
pero aún la menor nube
es una digna escultura,
y aún sin una nube,
el azul infinito
fue mi parque de juegos.


Podría ser la sombra,
la que siempre nos sigue,
pero ella tiene los secretos
de nuestros pasos más solos.

Nada, decís, pero la nada
podría ser mi nombre
en tu memoria,
pero mi nombre tiene
un poco de tu voz cuando me nombras,
y un poco de tu risa y tu mirada.

Nada, decís, pero habrás visto,
que no hay nada en la nada
que esté ausente,
y aún la misma ausencia,
es una nada con futuro...
esperanzada.


...para Mar, y su NADA, que es tanto!