sábado, 4 de abril de 2009

A veces la noche...

Hay veces en que la noche parece querer decirnos algo. Hace años que me pasa, salgo a mirar para arriba... y no sé... algo en el aire, en el modo en que las estrellas pestañean, algo diferente en la luz. Esta noche por ejemplo, en la que la luna amenaza irse a dormir temprano, dejándonos a merced de la tormenta que a la tarde hacía guardia en el horizonte, liberando el espacio azul por donde uno podría caerse si no tiene la precaución y buena costumbre de caer antes al sueño. Miro para arriba y pregunto sin hablar, mis ojos son mil signos de pregunta... uno por cada año que pregunté... aclaro que hasta ahora nunca tuve respuesta, y creo que nunca la tendré, pero no importa; eso me alienta a seguir mirando cada tanto. Tal vez nunca obtuve respuesta porque nunca pregunté concretamente, aunque recuerdo a veces haber proferido en voz alta: "¿que pasa?, ¿que te pasa cielo que tus luces son como ojos?, ¿qué pasa infinito?... ¿qué querés decirme noche?..." y así, por décadas, y sigue pasando. Andar caminando por ahí y detenerme a mirar para arriba y sentir la mirada del universo... no intimidante, más bien la de un amigo que te observa a ver qué nueva tontería emprenderás, pero que no te dice nada, te deja hacer sin juzgar. No tengo dios ni dioses, nunca los tuve, pero a veces pienso que eso que siento podría ser algo así: sin medida, incomprensible, inasible, fuera del lenguaje, incluso el de los gestos y más aún: el de la música; la que aparentemente está más cerca de las profundidades conectadas de uno y el espacio y el mar y la tierra. Un dios sin las caretas que le imponen los hombres, un dios que ni siquiera se resiste a ser comprendido pues está más allá de aquello que podemos admitir como luz o como sombra... no sé, podría ser un dios indiferente, o vengativo, o misericorde, o sectario, pero de todos modos podría ser también curioso, como yo lo soy con las hormigas por ejemplo, a las que cada tanto observo... mientras en algún momento una de tantas dirige sus antenas hacia arriba (hacia mí)... ¿sentirá acaso esto mismo que yo siento: que algo pasa en el cielo, que alguna pregunta se formula en un nivel de pensamiento que no llega a inteligir?...
No lo sé. Sí advierto que a veces la noche no es como siempre, a veces parece querer decirnos algo.

domingo, 29 de marzo de 2009

volver a brindar


...volver a brindar
y que la copa no se rompa
ni se vierta su dolor por la mejilla
volver a reir, reir del dolor

volver a armar el cristal astilla por astilla
recuperar los sorbos que una madrugada,
se bebió el infinito

destruir bloque a bloque el edificio de angustia
que construye la ausencia

resucitar a los duendes que sonríen
para ahuyentar a los serios... o contagiarlos
volver a brindar, como volver a cantar copas afuera

ir y volver por las orillas de la risa y aún de tu risa,
esa que no era cierta...

volver a brindar sin que llore el alcohol
volver a brindar y que la resaca y el insomnio

sólo sean (¿sólo?) esos ojos increíbles, casi niños...

volver a brindar y que tu risa sea cierta por fin
allá en vaya a saber qué nubes
y mi desvelo,

sea esta risa que encontré,
que de tan cierta
suena, aún escrita,
como la lluvia.


...como siempre La Tusca, sigue siendo inocente, pero esta vez sin saberlo, ha derrotado a uno de mis verdugos.