jueves, 2 de julio de 2009

He ganado

He pisado flores,
he roto puentes,
he quebrado cristales,
he apedreado aves,
he sido indiscreto
con mi única caricia
la palabra:
la única tormenta que arrincona
la obscenidad de mi alma.

He distorsionado
con una absurda tangente
al remolino:
órbita azul de un canto perdido
he cantado...

...y no he entendido,
no he sabido leer los signos del fastidio,
corazón analfabeto.
No he logrado lubricar los engranajes de la risa
sólo he aprendido a llorar (y eso me sale)...

...he ganado y por eso

... he aceptado hoy los premios del castigo
(he mirado al suelo en este día de ausentes):
la piedra certera de tu no,
el filo de vidrio de tu nunca,
y el portazo brutal de tu silencio.




domingo, 28 de junio de 2009

"Andar sin pensamiento..."

...flotar por las calles, no caminarlas
anidar en el aire sin viento de quedarse quieto
vaciar el galpón que llenaron los días
sólo un hamacarse blando de telarañas
llegar a ningún adónde, salir de ningún aquí
morir en ningún ahora,
nacer...
como saliendo de una trampa de miel
que se empecina pegajosa entre los dedos
vaciar la memoria con el viento que ha barrido las calles
las duras calles de siempre...
flotar las idas y las vueltas
pavimentar el corazón
y en el galpón de arriba otra mano de pintura (y van...)

no ser, andar sin ser, tan lejos de uno
no ser, sin haber muerto
no estar, sin escaparse
no llegar, no irse, ni siquiera estar
nada duele, nada hiere, nada pesa...
anestesia del golpe repetido
(la otra mejilla, y la otra luego la otra, la otra....)
golpearse de llanto hasta reir
reir hasta volar en olvido
... no hay pájaros, no quedan hojas
(ni yo quedé, no se me ve, quizá esté... no sé)

andar y ser, no un pájaro, sino el viento de sus alas;
no un diario que cruje en las veredas, sino sus letras borradas;
no el lobo malherido de luna menguante, sino la parte final de su aullido,
(la que queda entre la boca y el cielo)

andar quieto con velocidad de sueño
deslizarse inmóvil por el bulevar desierto del olvido
andar quieto... digo quieto,
y de tan quieto movilizar el tiempo detenido de la siesta
volver flotando, no caminando
regresar sin haberse ido

artesanía del corazón que a puro golpe y caminata
anda pero no lo sabe.