viernes, 30 de octubre de 2009

¿y si fueses...?



¿y si fueses nomás, una gota de lluvia?
una perla del cielo que el invierno endurece
un arrullo en los techos del sueño
un espejo esferoidal de horizonte imposible
un diminuto caleidoscopio
que se volvió arco iris
con un sólo golpe de mi sombra
esta sombra profunda y dura 
que llevo a cuestas 
este desierto espejismo atroz
abstemio de aguaceros
este impaciente verano que me habita


quizá entonces hoy seas sólo un capullo en el aire
un algodón pequeño, una mueca de risa
el eco lejano de un repique de agua
un canto perdido que se ha quedado solo



el vapor de tu nombre
una nube dormida.




(...pero no, no lo sos... sos la lluvia entera,
de cualquiera de mis tormentas)



(gracias por las imágenes a http://www.mundofotos.net/
y a http://www.flickr.com/photos/malumape/2573512758/)

jueves, 29 de octubre de 2009

El infinito viaje



Mi tinta se resbala y desagota en tus manos
tropiezos de renglón
cursiva irrespetuosa de la línea
veo el camino final en el que me termino
allí donde tu letra no reniegue y fluya
como el río ese donde ahogamos el sol
donde nada mi pena
veo en tu letra el adorno final de mis palabras
nunca dichas
la mañana, el alba sin nieblas
la claridad última de cuando
ya no esté a tu lado


veo tu letra levantando trabajoso vuelo
veo el vuelo de mi letra veterana de cielos
y el trabajoso vuelo de mi corazón
planeando en ambas
su tropiezo en el aire


veo la nave de tu mano
y su capitán de lápiz
adentrándose en el mar
pido viento a favor y menos niebla
pido menos azul y más celeste
pido un faro mejor y alguna estrella
y un norte claro pido
un imán con gravedad de beso
y una mano gaviota que cada tanto
te acompañe a la arena
mi pequeño marinero.



domingo, 25 de octubre de 2009

¡Ay!


¡Ay!
lunita tucumana
¡qué sola quedó tu voz!
sobre el azahar del naranjo.
¡Ay!, ¡qué quieto se quedó el canto,!
¡qué sola quedó mi voz!
entre pájaros callados…

¡Ay!
perfume de jardines
¿qué duende andará en tu miel
para cuidarte del frío?
¡Ay!, helada de primavera,
me duele el cañaveral
con azúcares de hielo.

¡Ay!, corazón que se apaga
cuando todo florece
me brota un grito de alcohol
vidaleando mi silencio.

¡Ay!
arena arenosita
¿qué vino me hará reir
cuando suene alguna peña?
¡Ay!, guitarra que hoy dueles tanto
quiero volverte zorzal
y que vueles en el alba.

¡Ay!
rondita de las aguas
¿qué arrullo te cantarán
en la cuna de Alfonsina?
¡Ay!, espuma de tanto sueño
¡qué sola quedó tu sal
sin la madre del almíbar!

...si a este año le faltaba un golpe para quebrarme el alma
fue tu partida Mercedes, Mamá de mi canto.
 Hasta siempre.