miércoles, 18 de noviembre de 2009

el aroma



ese aroma
ese aroma indescriptible
que me toca todo desde la noche
y miro al cielo y no me importa nada
sólo quiero el aroma indescriptible
y la humedad y me renazco
aunque sé que me voy muriendo en cada paso
y me remuero para renacer despierto
el increíble aroma de tu ausencia
la indescriptible quietud de lo quieto
que una vez se movió
lo que se movió, cuando está quieto tortura
(el colectivo quieto que no avanza)
y el quiebre azul de un cielo roto
te miro aunque no estás
te sueño lloviendo en mi
con gotas de cabellos húmedos de amor
como las sábanas áridas de mi sueño solo
como el sueño árido de mis sábanas solas
húmedo de inexplicable amor
como este pie de mi palabra que embarra y embarra...


aroma indescriptible de cielo deslizado
llevame el manantial afuera
inventame una tormenta
fisurame con un eléctrico brillo
las ventanas cerradas
sacame de mi nombre sin calma
porque llorar para adentro
duele más




El-Tonto-de-la-Lluvia




domingo, 15 de noviembre de 2009

lluvia escondida

lluvia escondida en mi sueño delincuente
(desperté y vi charcos en la calle)
como la risa en el fondo del olvido
(desperté y vi charcos en la almohada)
risa en la vereda del frente
lejana vecina de la lluvia
que se esconde y se muestra
lluvia en la vereda de acá
acá donde llueve como burla
la que me dice:
"ves que estoy, no me ves por soñar en exceso"
risa en la vereda de allá donde
llueve la burla y me embarra
(desperté y me vi los charcos en el alma)
risa imposible de robar
aunque nunca lo crean los agentes
risa escondida en la distancia del tiempo
en la vereda del frente
 (la calle es el océano, un charco de milenios)
como la lluvia en el fondo
del olvido que no existe.
(desperté y vi los charcos del ayer... intactos)




(créamelo agente, esa risa que me embarra es lo único en el universo que quisiera robar... pero no puedo.)

Señor policía...


...cómo le explico señor policía adónde voy
si yo tampoco lo sé
tampoco sé hoy de dónde vengo
cómo le explico que no podrá detener nada
porque hoy no soy siquiera nada
cómo le explico que no le temo a sus jaulas
porque tengo las mías que son mil veces peores
cómo entendería que no me asustan sus balas
porque hoy quisiera beber uno a uno sus disparos
cómo me entiende que ya no hay nada que golpear
que ya no queda nada que golpear con su garrote
porque este peatón sospechoso
ya está golpeado y roto de veredas solas
cómo le indico dónde está mi domicilio
si ya no vivo en ningún lado
y sólo intento dormir en un sueño infinito
de interminables bulevares







cómo entenderá qué sólo camino y nunca vuelvo
porque entiendo que cada paso dado
es siempre, no importa adónde vaya,
un simple paso más hacia la muerte
cómo le explico que a lo sumo
me robaré una sombra de algún umbral
para esconder esta lluvia que me brota
porque esta noche me hieren todos los umbrales
y que quizá también al viento lo asalte por sorpresa
para secarme la mirada reseca de risa
y que quizá también espere al sol y lo secuestre
para que con su grito de luz me mutile la memoria
y me haga trizas de una vez todos los sueños...


todos los sueños, todos los sueños, todos los sueños...
ellos son mi policía, mi juez y mi castigo
ellos me condenan en sospechosas caminatas
a merodear el alba sin descanso
a envejecer mil años y vivirlos
a reincidir en dolorosos despertares
a renacer en peligrosos cantos
para repetir eternamente esta muerte entre baldosas
de la que ustedes sospechan
y condenan con su remolino azul de falsa luz
y su uniforme.


(mis secuaces, los gorriones me avisan que está llegando el sol, perpetraremos el delito pues, señor policía... aunque...¿cómo le explico?)



 ...un día seré delincuente de verdad, para que todo tenga sentido.