me regalo la magia que renace
y el fulgor de ayer
me regalo las lluvias que pasaron
y las que vienen
que no serán ni pocas ni bastantes
me regalo verte
aunque sólo sea verte
me regalo verte feliz
en el medio justo de tu magia
que rebrota en tu seria risa
de lluvia ensimismada
me regalo verte feliz
me regalo tu cercana lejanía
y me regalo el resplandor
y el esplendor
la rara sonrisa
del que siente el cielo
aunque no llegue jamás
(y no me desdigo, ni descamino, ni desato los nudos
de tanta inútil palabra, me regalo estos dichos
que siempre serán tuyos)

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