sábado, 11 de septiembre de 2010

paralelas


líneas que ni se cruzan ni terminan
como una larga calle y otra calle
al lado y más allá
un camino a la mañana que no aclara
esperanza de sol o de luna
rayos que van pero no vienen
paralelas tus horas
a mi sangre de dichos
paralelas las calles a mis pasos

busco el vértice en un punto del cielo
donde cruzar las líneas
rayo imposible del sol
tímida lluvia de gotas paralelas
es al final el día paralelo
a ese otro de risas
que no olvido

paralelas gotas de tus días de risa
paralelo el bulevar de mi rotura
y estas manos cansadas
y estos brazos que paralelos 
te quisieran buscar
como mis ojos
pero se cansan paralelos a mi voz

camino paralelo a tu orilla
tan cercano que te huelo
como a un río de insomnio
y no puedo ahogarme
extraviarme perpendicularmente
en cada curva tuya
destruir las paralelas trazadas por mi sombra
curvar las rectas imposibles
con mi porfiada mirada 

destruir las paralelas con un ángulo
que ponga fin a su trazo infinito
con el vértice puro de un simple beso.

(creí que había logrado callar
pero no es cierto,
mi silencio es paralelo a mi sueño
y el sueño es infinito)