domingo, 19 de junio de 2011

la creciente

y pasó la creciente  viejo...
la corriente quieta de mis verbos en la orilla
un sueño de anzuelos inmóviles
de un día que te fuiste
la mañana fría y bella
la tarde gris de tus cenizas en el agua

y hoy la casa grande con la vieja sola
el fuego aún calienta los martillos
con los que ejercito mi torpeza...
(mucho siempre me sigue saliendo al revés)

...y ya ves, después de la creciente
las riberas exhaustas, silenciosas
recuperan sus pájaros de a poco
y tropiezo y me embarro como siempre

la creciente me arrastró por intensos bulevares
y aquí estoy silencioso y quieto
y a veces pareciera que escucho tu canto
y tu silbo en el viento
 
la creciente me dejó la arena lisa
la quieta arena de mi sangre está en el fondo
dormida de otoño con recuerdos de guitarra

la playa está serena, sólo la agita el palo-lápiz
tu astilla dibujando tu silencio
mientras miro callado la corriente
la playa, mis brazos, mi canto
el corazón de tosca
el sauce que llora por costumbre
y mi costumbre que llora por orillas
las que cada tanto barre la creciente.


(tu astilla juega con el agua 
y su poca vocación pesquera,
 pero guarda tus peces como cantos
y junta las piedras de tu nombre
comiendo algunas moras
o llorando como sauce)


sábado, 30 de abril de 2011

Chau compañera!


así, al lado del río te guardo
hoy que te llora la llovizna
te guardo en este rincón
este remanso
donde se detuvieron mis bulevares
hoy te guardo en el silencio
en la tierra que miro
como si todo fuera ayer
como si hoy me guardara a mi
bajo mi propio llanto
un agua de ríos infinitos
que nos moja
y un día al fin nos encontrará

hoy te lloro en este rincón
donde hace un tiempo está callada mi palabra
hoy te guardo amiga,
compañera de morada y correntada
hoy te fuiste con el padre de los peces
olvidando el pesado dolor 
de tus años sin riberas

hoy dejaste tu carga
descansa en paz compañera.


(ellas no escriben pero conmigo hoy dicen lo mismo:
nos veremos en cualquier vuelta del río, hasta pronto compañera. 
Olivia, Panchita, Cenicienta)

domingo, 6 de febrero de 2011

Tanto (julio 2010)


 
y la luna sobre la cordillera
y la nieve bajo la luna
y yo bajo el frío del cielo
y la ciudad tan grande,
tan Córdoba, tan casa!
y vos esperando, y las maletas
y la prisa por el mar
y los pueblos pegados
y el aroma del mar ahí
estirando un poco el alma
y el frío y la leña y el humo
y la lluvia y la dulce prisión
de troncos, salamandra y cama
y la mañana limpia
y el hogar del Maestro
y el color increíble a sus pies
y la noche que arrullaba el mar
enroscado al arrullo del sexo
escondido en el bosque
entre olas de sábanas
nuestro vuelo al amanecer
y el sabor del mar en los platos
y el sol cayéndose al mar
como tu ilusión de mis besos que no...
(los besos quizá del Maestro
marineros que se van,
besan y se van)
y reir, y cantar, y despertar
y volver a la pantalla donde todo empieza
al beso virtual, al seco beso del teclado
al dos puntos P, al 88
a la risa o al llanto
corta frase que rima con tanto...

tan poco fue un beso de chat
una semilla
y creció tanto!
pequeña frase que rima con canto...

tanto de tan poco
tanto tu temor de mi raro amor
que rima a veces con dolor
de este libreto loco

tanto es todo lo vivido
tanto más es, que lo escrito,
que  con rima o sin ella
muy poco cabe en este verso...
muy poco para decir tanto.




(y no termina como nada termina nunca
amiga(o lo que quieras), mi corazón ya sabes
es gaviota, alumna marinera del Maestro... que aunque
no promete volver, regresa cada tanto.)