domingo, 26 de febrero de 2012

hernano de agua lejana

hermano perdón por abrazarte
con el corazón exhausto, la máquina tenue, vencida
sin el canto necesario inaugural y fresco
el jolgorio bautismal de la sangre nueva

perdón por el río amargo de mis ojos
bajo ese público de duendes
que no saben qué hacer

perdón pero llegué oscuro
con la sangre de siempre
tinta de bulevares, sin la risa
con la flor del canto hecha trizas

perdón pero está quieta la sombra de mis manos
porque mis  brazos no tienen nada
mi abrazo no envuelve nada
mi caricia no tiene magia
y yo no tengo nada más
que la pena de siempre
nada más que desencontrada
en tu arena de nube que me acaricia los pies

tu arena me trajo la piel
que ya no inundarán mis manos
y no hay sauces con quienes llorar

lejos del amor me recuesto en vos
con la mirada opaca de otros días de risa
como hago en mi hermano de cerca
con los mismos dolores
y el pizarrón de arena que sepulta
un nombre más.

chau hermano
soy el agua que pasa hacia la sal
y no volverá.