domingo, 9 de septiembre de 2012

Esa señora


Me tira piedritas en las ventanas
me hace guiños desde rincones oscuros
muecas caninas,
felinas,
femeninas....
me chista desde heridas viejas
desde balcones olvidados
desde calles que ya no piso

se escupe las manos y me moja la oreja
me mira con desdén
desde profundas alturas
me llama desde lejos
se suicida con mensajes
que me matan el sueño

me corroe, me oxida
me sulfura, me da acidez,
me alcaliniza
me oxigena, me nutre...

la aplaudo, la deseo,
le digo que la quiero,
que se venga a mi cama
al calor que no entiende

… pero no....

me sigue asustando
con estertores, con temblores
con dolores ajenos
me llena de huecos
de pedazos de pan que nadie va a comer
me atormenta con comida que quedó para nadie
con rincones vacíos, con ausencias
femeninas
caninas,
felinas,
con ausencias famosas
con famosos ausentes
que enamora y se lleva

…. y acá me deja
cada vez más solo
… quizás la asusto
como al resto de mis amores
que huyen despavoridos
de mi sombra, de mi beso
de mi beso de sombra....


no me temas Muerte
yo no te temo
sólo me asustan las muertes
que enamoran a los seres
de mis alrededores.

(Muerta la muerte, se acabó la muerte.)


NO SE ROMPE


no se rompe, nada podrá quebrar
el tiempo bajo el sol
el calor de pelos desiguales
el porquesí de estar ahi en el ocio sabio de los días
nada salvo un dúo de bostezos cortará el aire
el río del amor que no se seca
nada explicará la muerte
pero mucho menos nada explicará
la caricia de la zarpa y de la uña
la risa diferente y sin embargo....


maestras de mi amor que a veces cae
me dijeron sin hablar que no se duele, que se vive
y que se acaba, simplemente
pero que nada se rompe
todo está en remolinos
donde se funden las mañanas,
las lunas, y los soles 
y los vientos de todos los ocasos


hasta siempre compañera


(los felinos que quedamos en silencio: Panchita, Cenicienta, Marcelino)