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Palomita de arcilla

 Allá a finales del 2013 me contaste de una palomita de arcilla que hiciste en un taller de cerámica y que nunca volviste a encontrar. Me vino la inspiración y me salió una historia y una canción. Y hoy casi 12 años después estás aquí a mi lado, compañera de vida y viajes y aventuras que siguen volando.  Creo que aquella palomita merece un homenaje aquí, en este sitio donde fui plasmando el mapa de mis andares.    Sueño de paloma de arcilla 7 de enero de 2014 a la(s) 13:45 Una paloma rígida de arcilla que pasó por el infierno aburrida en la sombra del suelo que le duele nunca perdió la esperanza de volar y no se quedó de alas cruzadas aunque estaban quietas por diseño más que por ganas el cielo le temblaba en la mirada mientras le dolía el suelo las patitas con hambre de ramas las plumas ausentes en la ausencia del duro volar de la cerámica ¿qué es esta jaula que me duele y no veo? preguntaba a sus días de repisa ¿qué son estas paredes ...

Te vi los ojos de farol...

Te vi los ojos en la ruta a la noche,
eran dos faros de camión con una luz negra en el costado
y mi corazón también era luz negra,
sonreías quizá, te vi de cerca...
no me asustas, te comprendo,
no te miro con desprecio, me preocupas
no me quitas el sueño,
no te odio ni me quiero vengar.
Te vi los ojos de cerca,
¿tuviste ganas de besarme?
o quizás de asestarme un golpe como aquellos
esos que te he visto dar,
no te había visto la cara aún
pero te vi las manos y lo que hacen
te vi golpear terrible, empezar por los pies
y un mes fue suficiente pero eterno.
Vi también tus ardides para enamorar
y un par de almas cercanas te besaron al final
El beso que condena, el beso final...

Te vi brillar la mirada,
te ví reir en los ojos del miedo
del que tenía el volante,
te oí en el chiste para pasar los nervios
advierto tu olor a noche, te conozco
¿querés hacerte ver? ¿que te sepa cercana?
¿por eso abrazás un par de viejos vecinos?,
¿por eso rondaste la madre alguna vez?
...estoy aquí, ni temo ni espero, sólo te miro
pasando cerca con curiosidad
desde la profunda oscuridad del campo
desde la serpiente vulgar y luminosa de la ruta

sólo espero, la cercanía del extaño 46
y su obstinada presencia en cada rincón inesperado
la cifra que me circunda ¿es tu señal? ¿es la mía?

te vi los ojos en la ruta enceguecida
como ninguna de tantas rutas
de tantos años
ahí estás siempre esperando
con tus ojos de faro de camión adormecido
y la negra luz del corazón
en un costado.

"no perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desantenta...." Miguel Hernández
yo sí Miguel, yo sí.

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