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Palomita de arcilla

 Allá a finales del 2013 me contaste de una palomita de arcilla que hiciste en un taller de cerámica y que nunca volviste a encontrar. Me vino la inspiración y me salió una historia y una canción. Y hoy casi 12 años después estás aquí a mi lado, compañera de vida y viajes y aventuras que siguen volando.  Creo que aquella palomita merece un homenaje aquí, en este sitio donde fui plasmando el mapa de mis andares.    Sueño de paloma de arcilla 7 de enero de 2014 a la(s) 13:45 Una paloma rígida de arcilla que pasó por el infierno aburrida en la sombra del suelo que le duele nunca perdió la esperanza de volar y no se quedó de alas cruzadas aunque estaban quietas por diseño más que por ganas el cielo le temblaba en la mirada mientras le dolía el suelo las patitas con hambre de ramas las plumas ausentes en la ausencia del duro volar de la cerámica ¿qué es esta jaula que me duele y no veo? preguntaba a sus días de repisa ¿qué son estas paredes ...

El suelo

las hojas y las gotas
el suelo solitario de abril
otras lluvias, otro tiempo
otro espacio, otro suelo
los ojos perdidos que quedaron
los del fondo de los desfiles
las ruedas de las sillas, las muletas
en el suelo
el frío de abril
el otoño más frío de todos los inviernos
los aplausos, la vergüenza, los chocolates que nunca
las madres lejanas tejiendo el dolor
las hojas en el suelo del recuerdo
(fui un plátano más en la Mendoza)
llorando caminatas
las gotas del alcohol del general
cayeron sobre el pueblo que aplaudió
y ese aplauso fue el suelo.

Hoy, como en todos los otoños
cada hoja en el suelo
es un día que duele
la sangre delinea palabras
sobre el fondo amarillento
suelo de papel, fondo del alma
fondo de la historia
punto final
fondo de mí
suelo.


     M. L. Martini

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