Ir al contenido principal

Destacados

Buen viaje compañero-maestro

Hay otro plano donde se festeja que llegó un maestro que hará  coreografías de otra dimensión... seguramente... y quizá en alguna noche de enero veamos algunas estrellas bailar una sajuriana por lo pronto estamos tristes Laborde está de luto y hasta el cielo está llorando por estos días. ¡Tantas madrugadas compañero! Como dicen: éste no es el único baile que bailamos... y ahora estás armando otro baile que seguro será maravilloso.  ¡Buen viaje y buen baile compañero!  Gracias por tu inmensidad.                                                                          Dedicatoria   A la memoria de Héctor Aricó, Maestro y compañero de infinitas madrugadas.  

Estilóbato 2025. La segunda resistencia.

 Allá por el 2001 me dijeron que empezó.

Año terrible como el que vino después. 

Yo no estaba, nació mi hijo (con el Lecop... me casé con el Lecor... )

llegué al final cuando cerraba... siempre tarde el tipo.

Pude ser parte de sus madrugadas ( Colón tinto). Cuando la nieve fue señal de despedidas.

Una noche, siete u ocho años después, por esas  vueltas de la vida, volví a estar allí mismo








donde viví tantos remolinos...( y Aquellos cantos)

y hoy, más de quince años después y en medio de un desastre parecido a aquellas épocas

me pregunto: ¿Podría ser posible que la nave Estilóbato prenda sus luces?.

Pues hoy como entonces, la miseria arrecia, y hay necesidad de verse las caras y escucharse,

es una urgencia humanitaria.

Los locos que gobiernan tienen esa facultad: ser el abono, aportar los desperdicios de los que se nutre el arte. Ningún artista iluminado y célebre vino de clases acomodadas ni de la nobleza (¿casta?). 

Después del Estilóbato las cosas se fueron acomodando, hasta que la estupidez empezó a tomar las riendas nuevamente. 

Falta poco para llegar al fondo. 

En nombre de muchos lo pido.: Estilóbato 2025. ¡Lindo número para renacer!




Esa noche volví al patio, y volví a confirmar que al fondo, por la calle San Luis, a esa altura... yo estuve viviendo allá por el 68, un niñito de jardín de cinco.


Ni la historia ni la esperanza tienen límites.

Comentarios

Entradas populares