Ir al contenido principal

Destacados

Buen viaje compañero-maestro

Hay otro plano donde se festeja que llegó un maestro que hará  coreografías de otra dimensión... seguramente... y quizá en alguna noche de enero veamos algunas estrellas bailar una sajuriana por lo pronto estamos tristes Laborde está de luto y hasta el cielo está llorando por estos días. ¡Tantas madrugadas compañero! Como dicen: éste no es el único baile que bailamos... y ahora estás armando otro baile que seguro será maravilloso.  ¡Buen viaje y buen baile compañero!  Gracias por tu inmensidad.                                                                          Dedicatoria   A la memoria de Héctor Aricó, Maestro y compañero de infinitas madrugadas.  

El Estilóbato II -Colores



Volví a pasar por la calle Tucumán 842 (ex-Estilóbato), como aquel día, que creí encontrarme con demolición o un nuevo edificio en lugar de aquella casa, que a la noche tenía el color del corazón...... pero no, ahí está aún.... no sé que es peor, sólo sé que me vuelve a atacar un remolino de recuerdos como colores de un millón de tormentas....





Colores


A la casa roja

le pintaron de amarillo el corazón…

¡tan prolijo y perfecto!

una hamburguesa de Mc Donald

¿tan insípido tal vez?



Según dicen, la muerte

monta un caballo amarillo…

yo lo escuché galopar un año blanco,

cuando la nieve

fue señal de despedidas.

Me abrigué con el escudo de siempre:

esa guitarra esmaltada de arena

que ya no es tan inocente,

y con una espada de palabras;

dorada por decenas de otoños,

defendí mi playa de tanto viento gris.



Los pintores de la muerte;

que recorren madrugadas

de azules bulevares mal teñidos de naranja,

tal vez me anden buscando

y CAPturado me condenen

por teñir de tinto un par de veces

las baldosas de una casa perfecta y amarilla

(sol de mentira en un papel cualquiera),

por blasfemar contra esa luz que no es luz

del bulevar…



¡Qué le voy a hacer!

yo no tengo pincel, sólo guitarra y palabra,

y ésta sangre-tinta hecha de río

que cada tanto desborda…

creciente roja al final, como la casa.



Rojo sobre amarillo, volverá mi corazón azul marino (marinero)

Lleno de grietas…imperfecto y sombrío

como un viejo bulevar.

Rojo sobre amarillo… anaranjado…

rayo verde (esperanza dicen…) sobre el mar

de la memoria más celeste…

¡amanece!

(…sí hijo, el corazón es rojo.)




Comentarios

Entradas populares