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Una vez un árbol

 Tuve una vez un árbol o quizá más pero recuerdo siempre  a aquel pequeño salvaje que me arañó la piel lo recuerdo más no sé si en las heridas o en la tristeza de arrancarlo de aquella orilla de la ciudad para llevarlo preso a la cárcel de mi patio ...   allí murió de niño entre horizontes de pared.   Tuve una vez un árbol también otros sauces del río , paraísos de veredas infantiles... pero a éste lo robé del suelo y por eso lo recuerdo siempre y también por sus espinas en mi piel y en mi alma de ladrón y carcelero.                                                                                                            

un beso (plaza centenario 10 AM)

El amor en tiempos del barbijo
brillante saliva, casi el sol... o más
centenares de años luz de lenguas indomables
no importa la hora, ni el frío, ni las lenguas parlantes
ni el sol... ese beso es el sol
un flash en la mitad de la mañana
la escarcha fundida en un encuentro
de bocas atestadas de microbios ansiosos
mi oscuridad de paso encandilada...
mis besos lejanos, mis besos ausentes
mis besos esquivos, mis muertos besos,
RESUCITAN
me revivo en ese beso, soldado del amor
ajeno pero no, lejano pero no...
mío como la luz, como el aroma del mar
como la nieve más alta
mío y del universo
beso de adolescentes...
encuentro de besos soldados
sol que se choca a sí mismo
explosión por la que río
violencia del corazón que me devuelve la risa.


"... el labio de arriba el cielo
y la tierra el otro labio..."
M. Hernández


...nunca sabré quienes eran esos dos pollos que se besaban en la plaza a esa hora y con ese frío y con esa intensidad... pero de todos modos: ¡Gracias chicos!

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